
Sonsoles Ónega trataba de sonsacar más a su colaboradora. «¿María dices que quiero que sepa, y es muy bonito, que estás aquí para lo que necesite, pero te planteas coger el teléfono y decirle a Isa ‘oye esto que estás diciendo…’?», se interesaba la presentadora. «Es que yo eso si que voy a seguir sin hablar Sonso, si he hablado, si he cogido un teléfono o no, si hemos hablado o no, es algo que quiero que forme parte de mi vida y la mejor guardiana que debe tener mi vida soy yo misma, no voy a entrar en nada de si he hablado, he dicho o no. Pero es verdad que necesita un apoyo y aquí lo tiene», le contestaba dándole un gran corte.
«¿María fue una niña querida?», insistía Sonsoles. «Yo la he querido toda mi vida desde que llegó hasta hoy, yo te puedo hablar de mí y por mí», recalcaba del Monte sin pensárselo. «A veces hablamos de que se va a la tele a contarlo, a veces no queda más remedio que contarlo a los cuatro vientos, ¿no?», le decía Sonsoles. «Eso se lo debes preguntar a ella, tendrá sus razones, yo no voy a entrar en opiniones personales e íntimas de nadie, simplemente que estoy aquí y que si ha pasado por todo eso es indignante, no hay derecho», aseveraba María del Monte.
Tras ello, Sonsoles Ónega insistía en saber que es lo que más le había impresionado de todos los episodios que ha contado Isa Pantoja. «La cantidad de barbaridades que ha narrado. Es alguien a quien quiero mucho y voy a seguir queriendo. La distancia nunca impide que se siga queriendo», proseguía diciendo la cantante.
«¿No te ha sorprendido nada?», repreguntaba Sonsoles. «Yo no voy a entrar en si me ha sorprendido o no pero después de lo que he visto te digo que me ha dolido el corazón, ya está. No hay que ser Séneca para descubrir que si a todo el mundo le duele, a mí también. Pero no quiero que ahora se me diga, se deje de decir, empiecen las bolas de nieve, lo que he dicho lo he dicho en la calle y lo estoy diciendo aquí porque lo he dicho en la calle, no hay derecho a que una persona sufra de esa manera, pero como eso es el pasado al pasado hay que decirle adiós», añadía María.
«Eso es lo que tú le has dicho conociéndote…», soltaba Ónega. «No voy a entrar en mis cosas personales, eso es mío. Desde que tuve esta profesión supe que tenía una profesión, nunca he querido que la profesión me tuviera a mí y defender que lo que es mío es mío y quiero que siga siéndolo, no voy a hacer más declaraciones. Me he pronunciado en un tema que ha habido repercusión», sentenciaba.