
Confesó que ahora no tiene la puerta de su casa llena de paparazzis y que lo echa de menos. Tampoco van ahora autobuses de excursión a la puerta de su casa ni tiene que salir en pijama a saludarlos. Pero ahora Belén Esteban es feliz. Tan feliz que, por primera vez, habló de lo que muy pocas veces, por no decir ninguna, ha hablado, de su peor época, de la época en la que consumía cocaína, de la época «en la que pesaba 42 kilos», «ahora peso 65, tengo barriguita, pero estoy sabrosona».
Y es que Belén Esteban quiere hacer una serie «de más de 60 capítulos y muchas temporadas» para contar su vida. Quiere producirla con su marido y con Óscar Cornejo y Adrián Madrid. Ya se lo han ofrecido dos plataformas, pero ella quiere esperar al momento perfecto. En ella no hay nada que no haya contado ya, ¿o sí? Quiere contar cómo era de pequeña, cómo «éramos muy humildes, pero muy felices» y cómo «tengo unos valores en la vida gracias a mi monja -que me crió- y a mis padres».
Unos valores que, tal y como desveló anoche, fueron los que la salvaron: «Me equivoqué en mi persona, pero no hice daño a gente, sino a mí misma, y gracias a la ayuda de Raúl Prieto, Carlota Corredera, David Valldeperas, Óscar Cornejo y Adrián Madrid pude salir. Y no he tenido ni una recaída. Yo buscaba la libertad y no la encontraba. Ellos se hicieron cargo de mí. Me buscaron el mejor médico para ello».
«Cuando una persona está en el pozo y sale, gana complicidad consigo misma», le señaló entonces Pablo Motos. «Totalmente. Mi médico me decía que me hablara al espejo. Y ahora me hablo todos los días y me digo ‘puedes con todo, eres la mejor’. Voy a terapia y me ayuda muchísimo. Es muy importante ir al psicólogo. Es muy importante para saber llevarte».
No iba a ser su mensaje final. Quedaban dos muy importantes. El consejo que le ha dado a su hija después de todo lo que ha vivido y el mensaje que lanzó a todas las administraciones para que se pusieran las pilas y se dejasen de pasar la pelota unas a otras tras la DANA. El primero, el que cualquier madre le daría a su hija, a la persona que más quiere, y de la que Belén Esteban está más que orgullosa: «Que sea independiente, que sea feliz, que viva la vida y que nadie en la vida te regala nada».
El segundo, el que tantas veces ha hecho. Porque Belén Esteban es la patrona, y por algo fue y será siempre la princesa del pueblo: «Llevo dos días viendo imágenes terroríficas y no voy a criticar ni a un partido ni a otro, solamente quiero pedir que las administraciones se pongan de acuerdo. Dejad de echaros la culpa unos a otros, no es momento. Primero vamos a buscar a los desaparecidos, que dejen enterrar a esos familiares, llevar comida, agua, medicación… Dejad de pasaros la pelota. No es el momento. Es momento de ir allí; si no se puede ir por carretera, se va en avión. Llevad agua, comida y medicación. No tienen nada».