
La controversia generada por el video de Carlo Costanzia y Alejandra Rubio felicitando desde las inmediaciones de una cárcel en Turín a los hermanos de él, Pietro y Rocco Costanzia —condenados por intento de homicidio—, ha llevado al padre de los jóvenes, Carlo Costanzia di Costigliole, a romper su silencio. La publicación, que mostraba a la pareja gritando felicitaciones y detonando petardos, generó un amplio revuelo y numerosas críticas.
La polémica escaló rápidamente, con un intenso debate en redes sociales y platós de televisión sobre la pertinencia de publicar dicho contenido. Alejandra Rubio, en sus primeras declaraciones televisivas, reafirmó su postura de «defender a la familia», aunque posteriormente emitió un comunicado con un tono más conciliador. Mientras tanto, Carlo hijo había mantenido silencio, al igual que su padre, hasta ahora.
Carlo Costanzia Padre Se Pronuncia y Elogia la Postura de Alejandra Rubio
En un extenso texto publicado en su perfil de Instagram, Carlo Costanzia di Costigliole ha abordado las «polémicas y acusaciones» vertidas contra Alejandra y el video con motivo del cumpleaños de Pietro. Expresando su «profundo pesar» por las acciones de sus hijos, el aristócrata ha salido públicamente en defensa de su nuera, elogiando su valentía.
«Quiso expresar su cercanía al hermano de su compañero y padre de su hijo. Para mí es un honor que tenga el valor de expresarlo en un contexto tan difícil, muchos lo evitarían», se sinceró públicolemente, días después de que Alejandra admitiese su afecto por su suegro.
El Verdadero Motivo del Video, Según Carlo Costanzia Padre
Carlo Costanzia di Costigliole ha querido aclarar el propósito de la grabación, desmintiendo que fuera una celebración. Insistió en que el video fue una «expresión de apoyo y cercanía a un familiar que ya lleva año y medio pagando por su error». Además, reveló un detalle hasta ahora desconocido que exime a Alejandra de la autoría directa de la grabación: «El vídeo no lo hizo ella, lo hice yo porque estábamos juntos«, confesó sobre su nuera.
El padre de los Costanzia enfatizó que no había «nada que celebrar», pero que siente la «obligación moral» de estar «siempre presente» en la vida de sus cuatro hijos. «Amar a un hijo, o a un ser querido no significa justificar sus posibles errores, pero no es por eso por lo que hay que abandonarlo, sobre todo cuando sabes que no es una mala persona», reivindicó, defendiendo el apoyo familiar más allá de los errores cometidos.