
Lydia Lozano se confiesa como nunca sobre la cancelación de ‘La familia de la tele’ y los problemas que tuvieron en TVE.
Tres semanas después de la cancelación de La familia de la tele por parte de TVE, Lydia Lozano ha hablado alto y claro sobre el estrepitoso fracaso del programa. En una entrevista sin filtros en el podcast Mola Mazo con Óscar Repo, la veterana colaboradora ha compartido su visión sobre lo que realmente ocurrió tras bambalinas y cómo vivió el intento fallido de trasladar el espíritu de Sálvame a la televisión pública.
“Es la primera vez que no me he puesto histérica. Yo llevaba sin descansar 30 años”, confesó Lydia, quien asegura que esta pausa forzada le ha servido para reencontrarse consigo misma. Tras el final de Sálvame, su representante y el propio Jorge Javier Vázquez le recomendaron acudir a terapia, algo que finalmente hizo. “Ahora no estoy desquiciada”, afirma.
Pero más allá del crecimiento personal, Lozano no ha dudado en señalar los errores del proyecto y las tensiones vividas en TVE. “TVE es un terreno muy duro, muy duro, y hay mucha línea roja. Tú no puedes hablar como si estuvieses en una privada”, explicó, dejando entrever que la censura y la falta de libertad creativa fueron factores clave en el fracaso del formato.
“Somos 5, 6, 7 caballos desbocados que nos meten en una cuadra. Nadie se dio cuenta de mi titular”, sentenció, en referencia al choque entre el estilo libre y provocador del equipo de Sálvame y las estrictas normas de la televisión pública.
Lydia también recordó momentos incómodos durante las grabaciones: “Nos decían ‘moveros’, pero en TVE los cámaras no se mueven. Yo sabía que eso no iba a funcionar”. Y fue aún más contundente al afirmar: “Yo estaba deseando que se acabase. La agonía que he pasado en este programa no la he vivido en mi vida”.
Sobre el futuro del equipo y una posible vuelta a Ni que fuéramos tentáculos en Canal Quickie y TEN, Lydia fue tajante: “Ni llamo ni he recibido llamadas. Mi teléfono va a estar en modo avión. Quiero mis vacaciones, vivir mi luto y quedarme con las cosas de mi madre que me apetezca. De momento, no estoy para nadie”.
Con estas declaraciones, Lydia Lozano no solo cierra un capítulo profesional, sino que deja claro que su prioridad ahora es el descanso, la introspección y el cuidado personal. Una voz veterana que, una vez más, no teme decir lo que piensa.