
Tamara Gamaza, hermana mayor de la fallecida María Rodríguez Gamaza, Michu, ha ofrecido un desgarrador testimonio sobre las últimas horas de su hermana y las posibles causas de su repentino deceso. Michu, conocida por su relación con José Fernando Ortega y madre de su hija de ocho años, Rocío, falleció el pasado lunes a los 33 años en su domicilio de Arcos de la Frontera.
El funeral de Michu tuvo lugar este jueves, tras una misa íntima en el tanatorio local, a la que asistieron numerosos miembros del clan Ortega Cano, así como Tamara y su madre, Inma Gamaza, quien ha asumido provisionalmente la tutela de la pequeña Rocío.
En una entrevista en directo con el programa ‘TardeAR’, Tamara confesó que está viviendo «el peor día de su vida», sintiéndose «muy mal» y echando «más de menos» a su hermana, luchando por encontrar consuelo.
Los Últimos Momentos y la Alarma de la Hija
Tamara detalló los acontecimientos previos al fallecimiento de Michu: «Ella estaba mal, pero por otros síntomas que ella fue al médico y se lo cortaron, algo más normal, más común. Pero a los dos días fue ya cuando le pasó eso por la noche con su enfermedad. No tenía que ver una cosa con la otra», aclaró.
Según su relato, Michu se encontraba en casa y planeaba salir hacia Marbella, pero antes «se empezó a encontrar mal y se tendió en la cama». Fue la pequeña Rocío, de tan solo ocho años, quien se dio cuenta de la gravedad de la situación y bajó a pedir ayuda a un bar que se encuentra bajo su domicilio. Una doctora que vivía cerca y una camarera acudieron en su auxilio, llamando de inmediato a los servicios de emergencia al ver que Michu «no reaccionaba».
Problemas Cardíacos Agudos: Un Marcapasos Defectuoso
Tamara confirmó la causa de la muerte, atribuyéndola a complicaciones cardíacas: «Ella se quedó inconsciente, trataron de reanimarla, lo hicieron una vez, dos veces y ya a la que hizo tres ya no pudieron hacer nada. Ella tenía un marcapasos que, hace un mes, nos dijo que no funcionaba. Fueron dos infartos y el que hizo tres ya no pudieron hacer nada», explicó.
La hermana de Michu también relató cómo fue avisada por una amiga de la infancia, una camarera cercana a la casa de Michu. Al llegar, encontró a su hermana tendida en el suelo, siendo reanimada, y quedó «en shock» cuando los médicos confirmaron que no se podía hacer nada más.
Aunque se espera el informe definitivo de la autopsia, el testimonio de Tamara coincide con las declaraciones previas de su madre, Inma, quien había revelado que Michu llevaba tiempo pendiente de una operación para sustituir el marcapasos, y que la intervención no estaba prevista hasta septiembre, a pesar de haber acudido a consulta en abril por el mal funcionamiento del dispositivo. La familia sigue conmocionada por una pérdida tan inesperada.