
La trágica muerte de María Rodríguez Gamaza, conocida como Michu, a los 33 años el pasado 7 de julio, ha desatado una contundente disputa mediática y legal por la custodia de su hija de ocho años, Rocío, fruto de su relación con José Fernando Ortega. Mientras la hermana de Michu, Tamara, acusa a la familia Ortega de desatender a la menor, y Gloria Camila, tía de la niña, anuncia acciones legales contra Tamara por lo que considera ataques y uso de la menor para lucrarse, una voz experta ha arrojado luz sobre el futuro legal de Rocío.
En el programa ‘Vamos a ver’, el colaborador Alessandro Lequio se pronunció sobre el tema, enfatizando que «el juez solo tiene que mirar por el bien de la niña, y existiendo un padre, siempre debería ser la primera opción.»
Para respaldar su postura, Lequio compartió la opinión de un abogado especializado con el que se puso en contacto. Este experto legal afirmó categóricamente: «Por estar incapacitado no se pierde ningún derecho; lo que ocurre es que esos derechos los ejercita el tutor, en su caso, el padre. Los derechos siguen perteneciendo a la persona, aunque esté incapacitada; lo que ocurre es que el tutor los ejerce en su nombre.»
Esta declaración legal sugiere que, a pesar de la compleja situación de José Fernando Ortega, quien lleva años ingresado en un hospital psiquiátrico por problemas de salud mental y adicciones, su derecho como padre sobre la custodia de Rocío permanece intacto. En tal escenario, la decisión sobre quién ejercería la tutela de la menor en nombre de José Fernando se volvería central en el proceso legal.
La familia Ortega Cano, liderada por José Ortega Cano, ya ha puesto el asunto en manos de sus abogados con el objetivo de «buscar el mejor escenario» para Rocío, mientras que Tamara continúa defendiendo la postura de la familia materna. La custodia de la pequeña María del Rocío sigue siendo el epicentro de un intenso debate público y legal.