
El torero Jesulín de Ubrique, cuyo nombre real es Jesús Janeiro Bazán, ha reaparecido en sus redes sociales para explicar el motivo por el que ha tenido que pasar por el quirófano. El diestro se ha sometido a una intervención en la rodilla, motivado por un «dolor radiante» que sentía y su inminente regreso a los ruedos.
El marido de María José Campanario acudió a una unidad del dolor para tratar las molestias que le preocupaban. Para solucionar su problema, los médicos aplicaron una técnica de radiofrecuencia de nervios geniculados para bloquear el dolor y una «medicina regenerativa mediante plasma rico en plaquetas».
Jesulín se mostró visiblemente satisfecho con el resultado de la operación. «Estoy muy contento porque ha sido terminar y me puedo agachar, me puedo levantar. Ha quitado radical las molestias, el dolor que tenía que era radiante», explicó con una sonrisa, señalando su rodilla vendada.
Este reciente problema de salud se suma a otros sustos que el torero ha enfrentado a lo largo de los años, incluyendo un grave accidente de coche en 2001 que casi le cuesta la vida, y un microinfarto sufrido a finales del año pasado. Sin embargo, en esta ocasión, el torero se muestra optimista y listo para su regreso a las corridas.