
Una nueva polémica rodea a Kiko Rivera tras el rodaje de su último videoclip. Varias modelos que participaron en la grabación han denunciado públicamente el trato poco profesional que recibieron por parte de la organización, lo que ha provocado un intenso debate en el programa ‘Fiesta’.
Según el testimonio exclusivo de una de las modelos, las condiciones en la grabación no fueron las acordadas. «Estuvimos desde las cinco de la tarde hasta las diez de la noche», relató, añadiendo que «a mí nadie me ofreció nada. Yo tuve que pedir a mi pareja una coca cola para mí». La joven también se quejó de un ambiente hostil, con comentarios despectivos de otras modelos con más «feeling» con el cantante.
Por su parte, Kiko Rivera ha negado cualquier responsabilidad, expresando su sorpresa ante las acusaciones a través de la colaboradora Amor Romeira. Según Romeira, el cantante asegura ser «ajeno a cualquier situación de producción» y cree que las quejas deberían dirigirse a las agencias que las contrataron.
Kiko ha calificado la polémica como «absurda» y ha insinuado que las modelos podrían estar usando su nombre para buscar fama en televisión.
El propietario de la finca donde se grabó el videoclip ha salido en defensa de Rivera, mientras que el colaborador Ricky García ha señalado que, aunque la responsabilidad recae en la organización, las modelos tienen el legítimo derecho a quejarse por las condiciones vividas.