
Jesé Rodríguez y Aurah Ruiz se establecen de nuevo en su tierra natal, Las Palmas, cerrando un ciclo de más de diez años que los ha llevado por el mundo entero. El futbolista, que inició su carrera en el C.D. Las Palmas, regresa para rematarla en casa, poniendo fin a una etapa marcada tanto por los éxitos deportivos como por las turbulencias de su vida personal, siempre con Aurah y su hijo, Nyan, como protagonistas.
Un amor a prueba de distancia y desafíos
La historia de la pareja comenzó en la capital, Madrid, después de que Jesé fichara por el Real Madrid en 2013. Su relación se consolidó rápidamente, pero la salud de su hijo, Nyan, diagnosticado con una enfermedad congénita, puso su amor a prueba. Los compromisos profesionales de Jesé y las largas estancias hospitalarias de Nyan, que recayeron principalmente en Aurah, generaron los primeros roces, que se agravaron con el fichaje del futbolista por el PSG en 2016.
La pareja se enfrentó a una de sus etapas más difíciles durante la cesión de Jesé al Stoke City de Inglaterra en 2017. La distancia física y los problemas de salud de Nyan crearon una brecha que se profundizó con una supuesta infidelidad de Jesé que Aurah descubrió a su regreso a España, mientras él jugaba en el Betis. Años después, su paso por el Sporting de Lisboa tampoco sirvió para estabilizar la relación, que se mantuvo en un frágil ‘standby’.
La reconciliación y una nueva etapa
El punto de inflexión para la pareja llegó en 2021, con el regreso de Jesé al equipo de Las Palmas. La reconciliación culminó en 2022 con una romántica pedida de mano en Dubái y una espectacular boda en Maspalomas. Desde entonces, el matrimonio ha fortalecido su vínculo, demostrando haber aprendido de los errores del pasado.
En los años siguientes, la carrera de Jesé los llevó por Italia, Turquía, Brasil y Malasia. Aunque las necesidades médicas de Nyan impidieron que Aurah y el pequeño se trasladaran de manera permanente, la pareja mantuvo su conexión a través de constantes viajes y comunicaciones, superando la distancia y consolidando su relación.
Ahora, con su regreso definitivo a Las Palmas, Jesé y Aurah cierran una década de viajes y desafíos, dispuestos a escribir un nuevo capítulo en la isla donde todo comenzó.