
La batalla mediática que se ha desatado en el seno del clan Suescun Galdeano está trascendiendo de lo personal a lo profesional, afectando seriamente la faceta de Sofía Suescun como influencer. El colaborador Omar Suárez ha revelado en el programa ‘Vamos a ver’ que la agencia que representa a Sofía se ha puesto en contacto con ella para alertarle de las graves consecuencias que este conflicto familiar está acarreando para su imagen y su carrera.
Según el testimonio de Suárez, basado en sus conversaciones con Kiko Jiménez, la agencia de Sofía le ha transmitido un claro mensaje: «Esto no puede ser». La empresa ha expresado su preocupación por el impacto de los comentarios públicos, especialmente después de que se usaran términos como «basura» en televisión para referirse a la pareja. La agencia ha advertido que este tipo de polémicas pueden «perjudicar a las campañas millonarias y muy importantes» de las que vive la ganadora de múltiples realities. Además, han sugerido que se tomarán «medidas» legales para proteger la integridad profesional de la influencer.
Kiko Jiménez, «fuera de sí» para defender a Sofía y planificando acciones legales
Mientras Sofía ha optado por mantener una distancia cautelosa del foco mediático, Kiko Jiménez ha reaccionado con una furia incontrolable. Omar Suárez ha descrito al colaborador como «fuera de sí» en sus conversaciones, con el único objetivo de defender a su pareja de los ataques de su familia. Jiménez se está planteando seriamente emprender acciones legales contra su cuñado, Cristian Suescun, por haberle acusado públicamente de manipular a su hermana y de querer vivir de las mujeres. Asimismo, junto a Sofía, planea demandar a la colaboradora Paloma Barrientos por las duras palabras que les dedicó en directo. Kiko ha lamentado la «mala suerte» de su novia, que se enfrenta cada verano a una familia que, según él, la «vende».
El conflicto se ha intensificado con las acusaciones de infidelidad de Cristian y Maite Galdeano hacia Kiko, mencionando dos supuestos episodios de deslealtad en 2021 y 2024. Aunque Kiko y Sofía han evitado responder directamente a estas afirmaciones, la influencer ha dejado un gesto de apoyo inconfundible en sus redes sociales. En una de sus escasas publicaciones recientes, compartió una fotografía de Kiko en la piscina de su casa con su perra Luna, asegurando que el animal se siente segura «en los brazos de papi», una sutil pero clara muestra de confianza y amor hacia su pareja en medio de la tormenta.
