
Al parecer al colaborador de ‘Sálvame’ no se le ocurrió otra cosa que ponerse a insultar a Jaime Ostos el día de su muerte, algo que su hijo Jacobo no pudo soportar ni perdonar, y cuando se encontró a Frigenti le lanzó una cachetada, aunque la victima asegura que fue un puñetazo, y no solo eso, sino que asegura que esta agresión fue provocada por otros motivos:
“¿A que con Kiko Hernández no se lía a tortas? Porque mido 1’60 y porque soy mar*cón” asegura.
Ante esto, Frigenti cuenta que de pequeño le pegaban:
“Me quedaba en el suelo a esperar que pasara todo, tengo miedo de encontrármelo”.
Jorge Javier se siente muy emocionado e identificado y se rompe en llanto:
“Me dan ganas de llorar… Por qué es la historia de mucha gente. Estamos muy acostumbrados, a ser diana de delitos de odio, al final lo aceptas como normal y no lo es, basta de silencios y de callar”.
