
Benita Joao, la popular vidente y colaboradora, ha revelado el motivo de su reciente aparición en silla de ruedas en la estación de Atocha, un hecho que había alarmado a sus seguidores. Con gran emoción, Benita ha confirmado que ha completado su transición de género tras someterse a una vaginoplastia.
Un Proceso Íntimo y Profundamente Personal
En el programa de radio ‘Anda ya’, Benita explicó que su ausencia de las redes sociales se debió a una serie de operaciones estéticas, siendo la vaginoplastia la última en esta etapa de su transformación. «Estoy ya toda tuneada, terminada. Me siento muy bien, me siento muy yo», confesó.
Con una profunda reflexión, la vidente compartió que su transición le ha hecho entender que «Benita ha estado siempre» y que su vida anterior era una actuación. «Yo lo que estaba era disfrazada de Joao, del maestro Joao. He estado haciendo transformismo sin darme cuenta», afirmó.
Los Cambios Físicos y Emocionales de Benita

Además de la vaginoplastia, Benita Joao se ha sometido a múltiples cirugías, incluyendo una mamoplastia, un lifting de cuello y un retoque en la cara. A pesar de que algunos retoques, como la asimetría en un ojo y la sensación de sus orejas «dormidas», le han dejado secuelas, Benita asegura que los cambios son más profundos que la apariencia. Ha notado un cambio en su carácter, afirmando que ahora discute menos con la gente. La elección de su nombre, en honor a su madre fallecida, y el cambio de su perfil de Instagram a Benita Imparable, simbolizan este nuevo y firme comienzo en su vida.