
La primera aparición televisiva de Inmaculada, la madre de Michu, tras el trágico fallecimiento de su hija, ha generado una fuerte polémica en el plató de ‘Fiesta’. Aunque Inmaculada se sentó para rendir homenaje a su hija y hablar de sus últimos días, su actitud provocó la indignación de los colaboradores, quienes la acusaron de frialdad y de estar más preocupada por su imagen.
La madre de Michu compartió detalles personales sobre la vida de su hija, a quien describió como una persona alegre y dedicada. Relató cómo se enteró de su relación con José Fernando y confirmó la existencia de un testamento que designaba a Ortega Cano y Ana María Aldón como cuidadores de su nieta. Sin embargo, reveló que Michu tenía la intención de cambiar sus últimas voluntades, algo que la muerte le impidió hacer.
La tensión en el plató escaló cuando el colaborador Luis Rollán interrumpió la entrevista para criticar públicamente la actitud de Inmaculada.
Con una gran indignación, Rollán le recriminó el contraste entre la tristeza del momento y su supuesta preocupación por su apariencia. «No puedo quedarme más tiempo callado,» dijo. «Me he enterado de que has pedido que te hagan las uñas en maquillaje».
La revelación de Rollán desató la sorpresa y el enojo entre el resto de los colaboradores, quienes comentaron que la actitud de la madre de Michu era «muy distinta» a la que se esperaría de una mujer en duelo. La indignación se centró en la percepción de que la madre de la fallecida estaba más interesada en la exposición mediática que en su propio dolor.