
Laura Matamoros volvió a Supervivientes en 2024, siete años después de su primera participación, pero esta vez con un peso emocional que no se puede medir en pruebas físicas: el de ser madre. Matías y Benjamín, fruto de su relación con Benji Aparicio, fueron el motor y el dolor de una experiencia que, según ella misma ha confesado, la desbordó por completo.
En una entrevista íntima con Cruz Sánchez de Lara en el espacio Madres: desde el corazón, la influencer reveló el verdadero motivo de su regreso al reality: “Entré porque es mi trabajo. Quiero decir, tengo que alimentar a mis hijos. No podía rechazarlo en ese momento económicamente hablando”.
Una experiencia que la desbordó
Laura no maquilló su vivencia en Honduras. Asegura que fue “lo más duro” que ha hecho desde que es madre, incluso más que los propios partos. “Separarme tanto tiempo y no saber nada de mis hijos a mí me volvió loca. Me volvió loca totalmente”, confesó con crudeza. Aunque sabía que estaban con su padre, la falta de contacto, ni siquiera una llamada, la desestabilizó profundamente.
De la isla a una nueva versión de sí misma
Tras su expulsión, Laura volvió a casa con una mezcla de alivio y transformación. “Nació la nueva Laura Matamoros”, afirmó. “Ahora me he convertido en mujer. Tengo 32 años, pero la cabeza más amueblada que cuando entré en ‘Gran Hermano’, desde luego, y con más criterio propio”.
Custodia compartida y cercanía emocional
En cuanto a la situación legal de sus hijos, Laura explicó que comparten la custodia con Benji de forma equitativa: dos semanas al mes cada uno, con días intersemanales para actividades escolares. La cercanía física —viven a apenas 100 metros— ha facilitado una “muy buena comunicación” entre ambos, lo que permite que sus hijos no pasen más de dos días sin ver a alguno de sus padres.
Una madre, una superviviente, una mujer transformada
Laura Matamoros no solo volvió a Supervivientes, volvió a enfrentarse a sí misma. Y en ese proceso, dejó claro que detrás de cada concursante hay una historia que no se ve en pantalla, pero que pesa más que cualquier prueba física.