
Irma Gómez cuenta “su verdad para seguir viva” y asegura que la que más está sufriendo es Rocío Flores.
Madrid, 5 de abril de 2021 — El nombre de Irma Gómez, antigua niñera de Rocío y David Flores, vuelve a resonar con fuerza en redes sociales tras el estreno de los primeros episodios de la docu-serie Rocío: contar la verdad para seguir viva. En medio del revuelo mediático que ha generado el testimonio de Rocío Carrasco, Irma ha decidido alzar la voz y compartir su versión de los hechos que marcaron su paso por la vida de la familia Flores Carrasco.
Testigo silenciosa de una historia turbulenta
Irma cuidó a los hijos de Rocío Carrasco y Antonio David Flores durante dos años, cuando Rocío tenía apenas cuatro años y David dos. Durante ese tiempo, fue testigo de los primeros pasos de la relación entre Carrasco y su actual esposo, Fidel Albiac. En 2001, Irma denunció a Albiac por presuntos malos tratos, una demanda que no prosperó judicialmente pero que fue recogida por revistas como ¡Qué me dices! y ¡Hola!.
“Antonio David nunca me pagó para que yo denunciara a Fidel”
En una entrevista exclusiva, Irma desmiente rotundamente los rumores que apuntan a un supuesto pago de 6.000 euros por parte de Antonio David para que ella interpusiera la denuncia: “Nunca me pagó absolutamente nada y quiero dejarlo bien claro”. Además, recuerda que fue absuelta de las querellas que Albiac interpuso contra ella y que, aunque no pudo hablar en su momento por cuestiones legales, ahora siente que es su turno de contar “su verdad para seguir viva”.
Rocío Flores, la gran damnificada
Irma se muestra especialmente preocupada por Rocío Flores, a quien llama cariñosamente “Rorra”: “Su madre la ha dejado a los pies de los caballos. Una madre no le hace esto a su hija”. Aunque no ha vuelto a tener contacto con los niños que cuidó, confiesa que le encantaría reencontrarse con ellos y que se emocionó al ver a Rocío en Supervivientes: “Esa niña siempre ha sido un bellezón”.
Sobre Rocío Carrasco: “No era feliz entonces, y no lo es ahora”
La exniñera asegura que la tristeza de Carrasco no es nueva: “Lleva veinticinco años con esa depresión y ansiedad. Yo la recuerdo con ese mismo estado de angustia”. Aunque reconoce el sufrimiento de Rocío, Irma insiste en que lo que se está contando públicamente son “medias verdades”.
Una historia que vuelve a sacudir la opinión pública
Con esta nueva declaración, Irma Gómez se suma al coro de voces que rodean el complejo relato de Rocío Carrasco. Su testimonio, cargado de emociones y contradicciones, promete reavivar el debate sobre una historia que, dos décadas después, sigue dividiendo a la audiencia.