
Maite Galdeano ha regresado a la televisión por todo lo alto. Tras meses alejada del foco mediático, la navarra reapareció en el plató de ¡De viernes!, el programa presentado por Bea Archidona y Santi Acosta, para hablar abiertamente sobre la situación actual con sus hijos, Sofía y Cristian Suescun.
El momento más impactante de la noche llegó cuando Maite y Cristian se reencontraron en directo tras 14 meses sin verse. Madre e hijo se fundieron en un largo abrazo cargado de emoción, lágrimas y palabras que marcaron un antes y un después en su relación. “Perdóname si te he hecho daño, te quiero un montón.
Un año que nos ha hecho separarnos esta persona. Quiero estar siempre a tu lado, vente a vivir conmigo si quieres”, expresó Maite entre sollozos. Cristian, visiblemente afectado, respondió: “Tenemos que recuperar el tiempo perdido”.
Este acercamiento se produce en medio de una fuerte tensión familiar provocada, según ambos, por Kiko Jiménez, pareja de Sofía Suescun. Maite y Cristian coincidieron en señalar al exsuperviviente como el principal responsable del distanciamiento entre madre e hija. “Mi hermana volvía de Supervivientes y echaron a mi madre porque la puso entre la espada y la pared: ‘o tu madre o yo’”, denunció Cristian.
Durante la entrevista, también se abordaron los rumores sobre un supuesto affaire entre Sofía Suescun y el culturista Juan Faro, así como las sospechas de infidelidad por parte de Kiko. Cristian fue tajante: “He visto cosas”, dejando entrever que el comportamiento de Jiménez podría haber comprometido la estabilidad de la pareja.
El reencuentro entre Maite y Cristian no solo emocionó al público, sino que también abrió la puerta a una nueva etapa en su relación. Sin embargo, la sombra de Sofía y su vínculo con Kiko sigue siendo una herida abierta que amenaza con reavivar viejos conflictos.