
Madrid — El vínculo entre Encarna Sánchez e Isabel Pantoja vuelve a ser objeto de atención mediática tras la emisión del documental El precio de… en Telecinco, donde se han revelado nuevos detalles sobre los generosos obsequios que la periodista entregó a la cantante durante su estrecha amistad en los años 90.
Según los testimonios recogidos en el programa, Encarna Sánchez no escatimó en gastos para apoyar a Isabel Pantoja, llegando a comprarle propiedades, joyas y artículos de lujo. Entre los regalos más destacados figura la finca ‘La Garza’, parte del conglomerado de Cantora, por la que Sánchez pagó 70 millones de pesetas entre 1992 y 1993. La operación incluyó un talón de 50 millones y 20 millones en efectivo, según explicó la periodista Sandra Aladro, directora de la agencia Gtres. El objetivo era construir un cortijo para Pantoja, quien aseguraba que “la Cantora se le venía encima”.
Además, Sánchez adquirió el piso que la tonadillera tenía en la calle O’Donnell por 25 millones de pesetas, y le regaló la casa ‘La Gaviota’, que años después sería comprada por Antonio Banderas. Pedro Pérez, exproductor de Encarna Sánchez, relató que en 1995 ambas visitaron las obras de la vivienda, donde se había preparado un dormitorio rosa especialmente para Isabel.
Los gestos de generosidad no se limitaron a bienes inmuebles. En uno de sus viajes a París, Encarna Sánchez cerró la boutique de Chanel para que ambas pudieran comprar sin restricciones. Bolsos, cinturones, chaquetas y pantalones formaron parte del botín. “En un momento dado, la tarjeta de crédito de Encarna no le llegaba y tuvieron que llamar a España para que Chanel autorizara la compra y enviara un talón”, reveló Pérez.
Charo, persona cercana a Pantoja, también compartió su experiencia en el documental, recordando uno de los regalos más impactantes: “El chaquetón más bonito que he visto en mi vida. Le pregunté si era Chanel y me dijo que se lo había regalado Encarna”.
La relación entre ambas figuras, marcada por el afecto y la generosidad, se vio empañada años después por el robo en la casa de Encarna Sánchez, pero los recuerdos de aquella época siguen generando interés y asombro por la magnitud de los regalos y el vínculo que compartieron.