
Aunque su estancia en los Cayos Cochinos fue breve, Elena Rodríguez ha confesado que las duras condiciones de Supervivientes All Stars han dejado una huella profunda en su cuerpo. La exconcursante, segunda expulsada de la edición, ha compartido públicamente las secuelas físicas que aún enfrenta tras su participación en el reality.
A sus 53 años, Rodríguez mantiene un estilo de vida saludable, basado en el deporte regular y una alimentación libre de ultraprocesados. Sin embargo, el cambio radical de rutina durante los 15 días que estuvo en Honduras provocó una pérdida significativa de masa muscular. “Perdí mucha masa muscular en Supervivientes por la falta de alimento. Empecé tarde con las pesas y si hubiese empezado antes con ejercicios de fuerza, hoy me sería más fácil adaptarme”, declaró la triatleta.
Aunque el impacto físico no se compara con el que vivió en Supervivientes 2020, donde permaneció 98 días y perdió 7,9 kilos, Elena asegura que ha notado el cambio de forma intensa. A pesar de ello, se muestra optimista: “Confío, el cuerpo tiene memoria”, afirma, reconociendo que le está costando retomar su rutina de entrenamiento.
La madre de Adara Molinero admite que dejó de entrenar tras su salida del programa, pero ya ha comenzado a recuperar el ritmo. “Normalmente corro tres días a la semana, nado y monto en bici una vez por semana, y últimamente también hago pesitas. Parece mucho, pero luego no lo es”, comenta con sinceridad.
Su testimonio pone en evidencia el impacto real que puede tener un reality extremo incluso en participantes con una sólida preparación física. Rodríguez, sin embargo, mantiene la determinación de recuperar su forma con constancia y esfuerzo.
