
María Jesús Ruiz rompe el silencio sobre el drama que casi destruye su vida: la parálisis facial de su marido Curro Rodríguez, causada por el Síndrome de Guillain-Barré, los dejó al borde del abismo.
Han pasado nueve meses desde que la ex Miss España y ganadora de ‘GH DÚO’ vivió uno de los episodios más desgarradores de su vida. Una noche de enero, Curro Rodríguez, su pareja desde hace seis años, despertó sin poder mover parte de su rostro. Lo que parecía un ictus terminó siendo una enfermedad rara, autoinmune y devastadora.
“Fue como ver cómo se apagaba su luz. Pensé que no volvería a sonreír jamás”, confiesa María Jesús entre lágrimas.
Tras ser ingresado en la Unidad del Ictus del Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva, los diagnósticos fueron confusos y el miedo, paralizante. Finalmente, los médicos detectaron el Síndrome de Guillain-Barré, una afección que ataca los nervios y puede dejar secuelas irreversibles.
“Es duro y estoy mejorando poco a poco”, admite Curro, quien ha seguido al pie de la letra cada indicación médica.
Hoy, la pareja celebra la vida. María Jesús, convertida en su roca, ha sido su enfermera, su psicóloga y su motor. “Está mejor, sigue su medicación y ahora toca cuidarse”, afirma la exconcursante de ‘Supervivientes’, visiblemente emocionada.
Las redes sociales muestran una nueva etapa: escapadas, proyectos, y una conexión más fuerte que nunca. Pero el recuerdo del miedo sigue latente.
“Cuando ves que todo puede cambiar en una noche, aprendes a vivir de verdad”, sentencia María Jesús Ruiz, con una mirada que mezcla dolor, amor y resiliencia.