
Apenas mes y medio después de anunciar su separación de Kiko Rivera, Irene Rosales vuelve a sonreír… y no está sola. Según revelan Mamarazzis, la excolaboradora televisiva estaría ilusionada con Guillermo, un empresario sevillano de unos cuarenta años, recién separado y padre de un adolescente. La noticia ha sacudido la crónica social, no solo por la rapidez del nuevo vínculo, sino por el perfil reservado del hombre que ha conquistado a Irene.
Los encuentros entre ambos habrían comenzado en verano, uno de ellos en una playa de Huelva, aunque no existen imágenes que lo confirmen. “Se gustan desde hace tiempo”, aseguran fuentes cercanas, aunque la pareja ha optado por ir “poco a poco” y mantener su relación en la más estricta intimidad. Guillermo, descrito como “moreno, con barba y cuerpo de gimnasio”, es un hombre tranquilo, deportista y alejado del foco mediático, lo que le preocupa especialmente ahora que su nombre ha salido a la luz.
La noticia llega tras una ruptura que sorprendió a muchos. El 27 de agosto, Irene y Kiko confirmaban su separación tras once años de relación y dos hijas en común, Carlota y Ana.
En sus comunicados, ambos pedían respeto y aseguraban que seguirían siendo familia. Y lo han demostrado: el primer día de colegio de sus hijas los vio caminar juntos, tranquilos y cómplices, como si el amor hubiera mutado en alianza.
Pero mientras Kiko mantiene un perfil bajo, Irene parece haber encontrado un nuevo equilibrio emocional. Su entorno confirma que está ilusionada, aunque prudente. La relación con Guillermo no busca titulares, pero los ha generado. Y ahora, la pregunta que flota en el aire es si este nuevo capítulo traerá estabilidad o más exposición.