
Fani Carbajo no se ha mordido la lengua. Tras su expulsión como tercera eliminada de Supervivientes All Stars, la exconcursante de La isla de las tentaciones ha reaparecido en el estreno de La cena, la nueva película de Mario Casas y Alberto San Juan, y ha dejado claro que su paso por el reality no terminó como esperaba.
“Me he quedado con ganas de más”, confesó ante los micrófonos de Europa Press, visiblemente molesta por lo que considera un castigo injusto por parte del público. Según Fani, su reconciliación con Adara Molinero —con quien llegó a Honduras en guerra abierta— fue vista con malos ojos por los espectadores. “¿Qué mejor que dos mujeres que se llevaban mal se lleven ahora bien?”, se preguntó. “Hemos dado un ejemplo y en vez de apoyarme me han castigado. Estoy súper enfadada con la audiencia.”
Pero lo más explosivo llegó cuando Fani reveló su quiniela para la final del concurso. Aunque desea que su amiga Adara se corone ganadora, cree que el premio podría acabar en manos de Tony Spina o Rubén Torres. “Me encantaría que gane Adara, pero viendo lo que veo por redes… Tony o Torres”, dijo. “Adara se lo merece un montón. Ha dado contenido, se ha portado súper bien y la audiencia tiene gancho con ella.”
Fani fue más allá: “Si Adara gana, lo haría por las dos.” Una frase que no ha tardado en encender las redes, donde muchos ya hablan de una “victoria compartida” como símbolo de sororidad y redención.
La madrileña también adelantó que ya tiene planes para celebrar con Adara cuando regrese a España: “Ya hemos hecho planes para quedar con los niños, es todo muy bonito.”
En una edición marcada por alianzas inesperadas, reconciliaciones públicas y tensiones con la audiencia, Fani Carbajo ha vuelto a poner el foco en lo que muchos consideran el verdadero corazón del reality: las relaciones humanas que sobreviven incluso fuera de la isla.