
Tras las imágenes con Guillermo, Irene Rosales rompe el silencio y lanza un mensaje directo: “Gracias de verdad, pero respeten lo más sagrado”
La discreción con la que Irene Rosales ha intentado transitar su nueva etapa sentimental se ha visto sacudida por la publicación de unas imágenes que la muestran sonriente y cómplice junto al empresario sevillano Guillermo. Las revistas Semana y Lecturas han captado a la pareja en distintos momentos, confirmando que su relación avanza con naturalidad y que ya no se esconden.
Pero lo que parecía una historia de amor tranquila se ha convertido en un foco mediático que ha obligado a Irene a alzar la voz. En un comunicado publicado en sus redes sociales, la excolaboradora de televisión ha pedido respeto, protección y límites claros:
“La noticia soy yo, no una familia ni unas personas que no pertenecen a este mundo”, escribió con firmeza. “Hay menores de edad involucrados, y no quiero ver ni una sola imagen, ni siquiera con la cara tapada, difundida públicamente”.
El comunicado, cargado de emoción y contundencia, marca un antes y un después en la narrativa mediática que rodea a Irene. Aunque agradece el interés y la comprensión —“Gracias de verdad por entenderlo y por respetar algo tan básico como la intimidad”—, deja claro que no está dispuesta a permitir que la exposición afecte a quienes no eligieron estar bajo los focos.

La historia con Guillermo, que comenzó hace años con un vínculo profesional, ha evolucionado en los últimos meses hacia una relación sentimental. Ambos residen en Castilleja de la Cuesta y han compartido planes en Madrid y Cádiz, donde fueron fotografiados paseando de la mano.
Mientras Irene intenta reconstruir su vida tras la ruptura con Kiko Rivera, su mensaje resuena como un grito de dignidad: el amor puede ser noticia, pero la intimidad —especialmente la de los niños— no está en venta.