
El plató de Fiesta se convirtió en un campo de batalla emocional cuando Aramís Fuster y Maite Galdeano se cruzaron por primera vez. Lo que prometía ser una entrevista tranquila con la autoproclamada máxima autoridad del ocultismo terminó en un enfrentamiento televisado que dejó a todos sin aliento.
Aramís, alejada de los focos desde hace meses, acudía al programa para hablar con Emma García. Pero antes de sentarse frente a las cámaras, se topó entre bambalinas con Maite Galdeano, quien debutaba como colaboradora. El choque fue inmediato. Según Aramís, intentó darle un consejo sobre la tensa relación entre Maite y su hija Sofía Suescun. Pero Maite lo interpretó como una burla.
“No escucha”, dijo Aramís, visiblemente molesta. Maite, por su parte, no se quedó atrás: “Me ha dicho una tontería, que Dios me llama por teléfono”. La tensión escaló rápidamente. Se acusaron mutuamente de haberse llamado “loca”, y cuando Aramís elevó el tono, Maite la fulminó con un “eres una histérica” que resonó en todo el plató.
La presentadora, sorprendida por la intensidad del cruce, llegó a preguntar si realmente era la primera vez que coincidían. Las pullas entre ambas parecían tener raíces más profundas que una simple mala conexión.
Maite sospecha que Aramís no buscaba ayudarla, sino ridiculizarla. Aramís insiste en que su intención era sincera. Pero lo cierto es que el encuentro dejó claro que entre ellas no hay espacio para la armonía. Dos mujeres, dos mundos, y una sola certeza: cuando chocan, lo hacen sin filtros.