
Alejandro Albalá ha roto el silencio y lo ha hecho sin rodeos. Tras su salida de Supervivientes All Stars, el exconcursante ha confesado públicamente lo que muchos espectadores intuían desde hace semanas: está enamorado de Miri Pérez-Cabrero. Y lo ha dicho con una contundencia que ha encendido las redes y los platós.
“Lo voy a decir claro”, soltó en directo durante su participación en El tiempo justo. “Si yo puedo tener con ella algo antes de que empiece el concurso… porque es una chica que ya no es que me parezca guapa, sino que su manera de ser me encanta”.
La declaración no solo confirma lo que se vivió en Honduras —charlas íntimas, abrazos nocturnos y complicidad sin besos— sino que eleva el vínculo a una dimensión emocional que va más allá del juego.
Albalá incluso reveló que antes de partir al reality pidió a Kike Calleja que averiguara si Miri tenía pareja. “El primer día le dije: ‘mira a ver si tiene novio o algo’ y él me dijo que no”, confesó. En ese momento, los rumores sobre un supuesto affaire entre la influencer y Froilán, nieto del rey emérito, estaban en el aire.
Durante el programa, Joaquín Prat le comentó que Miri es “intensa”, algo que Albalá celebró: “Eso me gusta”. Sin embargo, no todos comparten su entusiasmo. Marta López fue tajante: “No te agarres solo a Miri porque yo creo que a Miri no le interesas”. A lo que Albalá respondió con una frase que ya circula como titular: “Una mirada vale más que mil palabras”.
La confesión ha dividido a la audiencia. Algunos aplauden su sinceridad y valentía, mientras otros lo acusan de aferrarse a una ilusión televisiva. Lo que está claro es que Alejandro Albalá ha decidido jugar con el corazón en la mano, y en Supervivientes, eso siempre tiene consecuencias.