
Estefanía Carbajo, conocida como Fani por su participación en ‘La isla de las tentaciones’ y ‘Supervivientes All Stars’, ha alzado la voz contra el acoso que está recibiendo su hija Victoria, de apenas un año de edad. A través de un contundente mensaje en Instagram, la colaboradora televisiva ha denunciado los insultos que recibe diariamente su hija en redes sociales, calificando la situación como “intolerable” y “cruel”.
“Es bastante fea, qué asco de niña”: el mensaje que desató su reacción
Fani compartió públicamente uno de los comentarios que ha recibido sobre su hija, un mensaje que, según ella, traspasa todos los límites. “Hoy quiero hablar claro”, escribió en sus redes. “Ser un personaje público no me obliga a aguantar insultos, amenazas ni faltas de respeto. Y mucho menos cuando se meten con lo más sagrado que tengo: mi hija.”
Aunque está acostumbrada a recibir críticas sobre su vida personal, Fani asegura que el odio dirigido a sus hijos es algo que no está dispuesta a tolerar. “No hay excusas, no hay justificación. La exposición no da derecho a la crueldad”, afirmó.
Reflexión tras el caso de Sandra Peña
La colaboradora también hizo referencia al reciente caso de Sandra Peña, la adolescente sevillana que se quitó la vida tras sufrir acoso escolar. Fani aprovechó para reflexionar sobre el impacto del odio en redes sociales, especialmente cuando proviene de perfiles que promueven causas como el feminismo o el respeto. “Lo más triste de todo es que muchos de esos mensajes vienen de mujeres que luego llenan sus redes hablando del 8M, del feminismo o del stop bullying.”
“Ser público no es ser tu diana”
Fani, madre de Emilio y Victoria, ha decidido visibilizar la violencia verbal que enfrenta como figura pública, pero sobre todo como madre. Aunque no ha anunciado medidas legales, sí ha querido enviar un mensaje claro: “Las palabras hieren, y cuando tocan a nuestros hijos, duelen en lo más profundo. Ser público no es ser tu diana.”
Con esta denuncia, Fani Carbajo se suma a la creciente lista de figuras públicas que exigen un debate serio sobre los límites del discurso en redes sociales y la protección de los menores frente al acoso digital.