
La hija de Terelu rompe esquemas y se sincera sobre su futuro con Carlo Costanzia: “No tengo número ideal, que sea lo que Dios quiera”.
Alejandra Rubio está lista para escribir su propia historia, lejos de los focos que han perseguido a su familia durante décadas. En una entrevista para Diez Minutos, la influencer de 25 años ha hablado sin filtros sobre su relación con Carlo Costanzia, padre de su hijo y protagonista de una de las parejas más comentadas del año.
Lejos de tambalearse por las polémicas familiares y el ruido mediático, Alejandra asegura que su vínculo con Carlo “se ha reforzado” y que cree en el amor para toda la vida: “No lo digo como algo idealizado, sino como algo que se construye y hay que lucharlo cada día”.
Pero lo que ha hecho saltar las alarmas ha sido su confesión sobre el futuro: “Me encantaría una boda familiar, tranquila, sin móviles ni compromisos innecesarios”. Aunque matiza que Carlo “aún no ha hincado rodilla”, deja claro que el sueño está vivo.
Y sobre ampliar la familia, su respuesta ha sido tan emocional como inesperada: “No tengo un número ideal. Que sea lo que Dios quiera. No quiero forzar las cosas”. La maternidad, dice, le ha cambiado la vida y no descarta que el segundo hijo llegue antes de lo que imagina.
La nieta de María Teresa Campos no quiere planear, pero sí fluir. ¿Está Alejandra Rubio marcando una nueva era en la forma de vivir el amor y la maternidad bajo los focos?