
El exconcursante de ‘La isla de las tentaciones’ rompe el silencio tras los rumores de una segunda oportunidad con Anita Williams y lanza un dardo directo a Alexia Rivas en pleno directo.
La maquinaria del corazón no descansa, y esta semana ha girado en torno a una pregunta que ha incendiado platós y redes: ¿Montoya y Anita Williams han retomado su relación? Tras días de especulaciones, miradas cómplices en eventos y una noche compartida —según testigos— en el mismo hotel, el exconcursante de ‘Supervivientes 2025’ ha decidido romper su silencio en el programa ‘¡Vaya fama!’.
“Voy a hablar porque ya me cansa mucho el tema”, arrancó Montoya, visiblemente molesto. “Yo lo que tengo con Anita es una relación cordial. Ella está pasando un momento malo de salud. Y sí, tengo un vínculo muy especial con su niño. Su niño me ama. Y los niños no tienen culpa de nada”, sentenció, dejando claro que su cercanía con la influencer no responde a una reconciliación amorosa, sino a un lazo afectivo con su hijo.
Las palabras llegan después de que varios colaboradores, entre ellos Alexia Rivas y Sandra Aladro, aseguraran que Montoya había pasado la noche con Anita tras la gala de los Premios GenZ. Las imágenes de él saliendo del hotel con la misma ropa que llevaba la noche anterior alimentaron aún más los rumores. Pero Montoya no solo lo niega, sino que lo hace con ironía: “Yo es que mucha ropa no tengo, las camisas las tiro todas. Pero es verdad que el sobaco me huele bien”.
Más allá del humor, el exconcursante lanzó un ataque directo a Rivas: “Valoro mucho a los profesionales, pero no a los colaboradores que opinan desde la inquina y el odio como esta señora de ahí”.
Anita, por su parte, también ha mostrado su enfado por la filtración de detalles privados, como el supuesto apodo cariñoso con el que guarda a Montoya en su móvil.
La tensión entre los protagonistas de este culebrón mediático no parece tener fin, pero Montoya ha querido zanjar el tema con una frase que no deja lugar a dudas: “No he pasado una noche con Anita. Hablo con ella por sus problemas de salud y por su niño”.
Mientras algunos insisten en ver una historia de amor renacida, Montoya se planta y redefine el relato: no hay reconciliación, solo afecto por un niño que, según él, “no tiene culpa de nada”. Pero en el universo de la televisión emocional, las palabras no siempre bastan para apagar el fuego.