
La segunda edición de ‘Bailando con las Estrellas’ ha dejado de girar en torno al baile para convertirse en un campo de batalla mediática. El estilista y jurado Pelayo Díaz ha protagonizado un enfrentamiento con el actor Iago García que ha encendido las redes sociales y ha generado una oleada de peticiones para que sea apartado del programa.
Todo comenzó con la repesca de Iago García, eliminado la semana anterior, quien regresó al plató para una nueva oportunidad. Lo que debía ser una noche de baile se convirtió en una sesión de ataques personales.
Pelayo, lejos de limitarse a valorar la coreografía del actor, desempolvó su pasado televisivo en Italia y lanzó un dardo que muchos califican de humillante: “Lo demostraste en ‘Gran Hermano’ liándote con la cuñada de Albano. Sabes hacer televisión y ahora has elegido una guerra conmigo”.
La respuesta de Iago fue firme pero contenida: “No estoy haciendo el programa contra ti, estoy haciendo mi propio programa”. Sin embargo, el tono del jurado no cedió, y su actitud fue percibida como autoritaria, vengativa y fuera de lugar.
Las redes sociales estallaron. Usuarios de X acusaron a Pelayo de bullying, de utilizar su posición para humillar públicamente a un concursante, y de cruzar límites éticos que no deberían tolerarse en televisión. “No vale todo por hacer tele”, “Pelayo es un miserable”, “Vergüenza ajena”, fueron algunas de las frases más repetidas en la plataforma.
La indignación ha escalado hasta convertirse en una campaña digital que exige su despido inmediato. La etiqueta #PelayoFueraDelPrograma ha comenzado a ganar fuerza, mientras que muchos espectadores advierten que no seguirán viendo el programa si no se toman medidas.
El silencio de la producción de Telecinco ante esta polémica solo ha intensificado la presión. ¿Hasta dónde se puede llegar en televisión en nombre del espectáculo? ¿Y quién pone los límites cuando el jurado se convierte en protagonista por razones ajenas al talento?
La audiencia ha hablado. Y esta vez, no está dispuesta a mirar hacia otro lado.