
Ni una sola réplica. Ni una sola pregunta incómoda. Olga Moreno volvió a escena este lunes en ‘El Tiempo Justo’ con una batería de acusaciones contra Rocío Carrasco, tachando su docuserie de “farsa” y asegurando que “todo está saliendo… y lo que queda por salir”. El plató, lejos de cuestionarla, se convirtió en altavoz.
La ex mujer de Antonio David Flores no se limitó a opinar: afirmó que Rocío Carrasco está imputada por abandono, que su ex marido ha sido absuelto en dos querellas —alzamiento de bienes y maltrato— y que ella misma ha ganado tres demandas que aún no han sido pagadas. “Que pague lo que tiene que pagar”, exigió en directo.
El programa también revivió la entrevista de Amador Mohedano en ‘De Viernes’, donde este negó creer el intento de suicidio de su sobrina, a pesar de haberlo validado años atrás. Antonio Rossi justificó el cambio de postura alegando que “la justicia cuestionó el intento autolítico” y que la familia lo interpreta ahora como una estrategia de ataque.
Pero el momento más incendiario llegó cuando Olga Moreno negó que Rocío Flores hubiera agredido a su madre, a pesar de que la justicia ya lo ha condenado. “Lo que se dijo es mentira”, insistió, sin que nadie en el plató le recordara la sentencia firme.
Mientras Joaquín Prat intentaba mantener el equilibrio recordando que “son cuestiones judicializadas”, Diego Reinares fue el único que alertó del peligro de minimizar el dolor ajeno. “Cuestionar un intento autolítico en televisión es gravísimo”, advirtió.
La entrevista dejó una pregunta sin respuesta: ¿por qué ‘El Tiempo Justo’ permite que se niegue lo documentado, lo juzgado y lo condenado sin una sola objeción?