
La IV edición de la Semana Internacional de la Moda Flamenca (SIMOF) no solo ha sido escaparate de tendencias, sino también escenario de una confesión que ha sacudido el mundo mediático andaluz. Raquel Bollo, colaboradora televisiva y empresaria, se ha pronunciado públicamente sobre la delicada situación de salud mental que atraviesa su hija Alma Cortés Bollo, tras las revelaciones que esta hizo en redes sociales sobre su ansiedad.
“Yo le digo que tiene que parar”, declaró Raquel ante los micrófonos de Europa Press, visiblemente preocupada. La sevillana explicó que Alma, madre de dos niños pequeños y dedicada profesionalmente a las redes sociales, está sobrepasada por la carga diaria de responsabilidades. “Las redes comen muchísimo más tiempo del que nadie imagina”, añadió, señalando que la exposición constante y la presión por rendir en todos los frentes están afectando gravemente a su hija.
Raquel no se limitó a compartir su preocupación, sino que también reveló que Alma está recibiendo ayuda profesional para tratar su ansiedad. “Está en ello, porque tiene que buscar la fórmula de aliviar eso y saberlo controlar”, afirmó. La colaboradora subrayó que el trabajo de Alma como creadora de contenido fue uno de los motivos por los que decidió hacer pública su situación, buscando empatía y visibilidad para un problema que, según Raquel, afecta a muchas personas en una sociedad que exige demasiado.
La empresaria también reflexionó sobre su propia experiencia con la ansiedad, reconociendo que ella misma ha vivido episodios similares por la presión de la televisión, la familia y su carrera en la moda. “Faltan horas en el día”, confesó, empatizando profundamente con el estado emocional de su hija.
Raquel fue tajante en su consejo: “No se puede inventar tiempo. Nadie te va a agradecer que te rompas por intentar llegar a todo”. Con estas palabras, la sevillana lanza una advertencia que va más allá de lo personal: un llamado a frenar antes de que el desgaste emocional se convierta en una fractura irreversible.