
Kiko Jiménez ha convertido su cuerpo en un lienzo de intervenciones estéticas que ya superan los 30.000 euros. El colaborador televisivo y pareja de Sofía Suescun ha vuelto a someterse a un injerto capilar, esta vez en la clínica fundada por Cristiano Ronaldo, donde los tratamientos premium pueden alcanzar los 7.000 euros. Pero este no es su primer paso por el quirófano.
En 2012, Kiko se sometió a una rinoplastia tras múltiples fracturas nasales sufridas durante su etapa como futbolista.
Aunque el resultado fue estéticamente satisfactorio, confesó en ‘Fiesta’ que la operación dejó secuelas: “Me dejaron un capilar sin cerrar. A nada que me suene más fuerte de la cuenta me sangra. A veces me tengo que poner hasta un torniquete porque parece que me desangro”.
Su obsesión por borrar el pasado también se refleja en la eliminación de tatuajes que le recordaban su relación con Gloria Camila. La cruz en el pecho, el número romano en el antebrazo y la frase con corona fueron eliminados con láser, una operación que puede costar hasta 2.000 euros por diseño.
Kiko también ha afinado su rostro con una bichectomía, intervención que elimina las bolas de Bichat para estilizar las facciones. Según la Clínica Bruselas, el procedimiento cuesta unos 3.500 euros. A esto se suman los tratamientos recurrentes de bótox y vitaminas, que realiza desde 2020 y que podrían haberle costado ya más de 12.000 euros.
El colaborador ha convertido su imagen en una inversión constante, alimentando tanto su presencia mediática como las críticas sobre la superficialidad en el mundo del espectáculo.