
Ana Rosa Quintana ha vuelto a encender la mecha política desde su editorial matutino en ‘El Programa de Ana Rosa’, esta vez centrando su discurso en el juicio al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz. La presentadora no ha escatimado en calificativos ni en ironía para denunciar lo que considera una “escena inédita en la democracia europea”.
“¿De quién depende la Fiscalía? ¿Del Gobierno, no? Pues eso”, arrancaba Ana Rosa, antes de describir el proceso judicial como una paradoja institucional:
“El poder judicial será juzgado por el poder judicial. El responsable de perseguir delitos está acusado de cometer uno. Y lo hará sin dimitir, con el aval de un presidente que acusa a la justicia de hacer política mientras defiende a un fiscal que, según el juez instructor, filtró datos secretos para ganar el relato frente a una rival política”.
La presentadora también criticó el formato del juicio, al que calificó de “plagado de irregularidades insólitas”:
“Se va a permitir que el fiscal entre en el Supremo por la puerta principal vestido con toga. El abogado del Estado lo defenderá, y la Fiscalía no acusará. García Ortiz puede interrogarse a sí mismo. El ministro de Justicia puede hacer un TikTok con él.”
Pero el golpe más directo lo reservó para el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a quien acusó de preparar el terreno para desentenderse del fiscal si resulta condenado:
“Si el fiscal es culpable, Sánchez lo dejará caer como ha hecho con el resto. Dirá que lo conoce de manera anecdótica, como a Koldo, que tenía comportamientos inadecuados, como Ábalos, o que le engañó, como Cerdán. Será otro fiscal de usar y tirar.”
Ana Rosa cerró con una frase que ya circula en redes como resumen de su postura:
“El presidente se pondrá sus gafas de ignorar de cerca y responderá: No recuerdo, no me consta.”