
Tras dos meses de supervivencia televisiva y una rueda de prensa final cargada de emociones, Jessica Bueno ha vuelto a Sevilla con una prioridad clara: reencontrarse con sus tres hijos. La exconcursante de ‘Supervivientes All Stars’ ha compartido con sus seguidores el esperado momento, rompiendo su promesa de desconexión digital para mostrar lo que más había soñado durante su estancia en Honduras: una tarde de cine con galletas, chocolatinas y chuches.
Fran Rivera, fruto de su relación con Kiko Rivera, y Jota Junior y Alejandro, nacidos de su matrimonio con Jota Peleteiro, fueron los protagonistas silenciosos del reencuentro. Aunque Jessica mantiene su política de no mostrar sus rostros, sí dejó que se escuchara su entusiasmo por volver a compartir su plan favorito. “He soñado muchos días con esto”, confesó la modelo, que no pudo contenerse al comprar dulces tras semanas sin azúcar.
Pero no solo fue una tarde de cine. El regreso también incluyó una pregunta que dejó ver la vulnerabilidad de Jessica: “¿A vosotros os gusta? ¿Me queda bien?”, les preguntó sobre el corte de pelo que se hizo en Honduras a cambio de una llamada con sus hijos y su madre, Loli Álvarez.
“Sí, estás muy guapa”, “A mí me gusta, estás guapísima, bueno siempre estás guapísima”, respondieron los niños, derritiendo a la modelo.
A pesar de los halagos, Jessica ha decidido que el corte desigual no es para ella: “Voy mañana a la peluquería y me lo tendré que cortar bien cortito para igualarlo”. Así, entre dulces, cine y tijeras, la ex de Luitingo inicia una nueva etapa familiar tras su paso por la jungla mediática.