
La tonadillera reacciona con una frase lapidaria al testimonio televisivo de su hijo, quien la acusó de maltrato verbal y de querer devolver a Isa Pi a Perú.
Isabel Pantoja ha decidido responder, aunque sin cámaras ni platós, al huracán mediático desatado por su hijo Kiko Rivera en el programa ‘¡De viernes!’. Tras años de silencio y distanciamiento, el DJ reapareció en televisión para hablar de su separación con Irene Rosales, pero terminó desenterrando viejas heridas familiares que han sacudido a la opinión pública.
Durante la entrevista, Kiko no solo reconoció el polémico episodio del “manguerazo” a su hermana Isa Pi —al que calificó como “un error” cometido bajo los efectos de un estado emocional alterado—, sino que también acusó a su madre de haberle dicho a Isa que la devolvería a Perú. “Hay gente que es una grandísima hija de puta y mi madre con ese comentario lo fue”, sentenció el DJ, provocando una oleada de críticas por parte de colaboradores como Omar Suárez, quien señaló que tanto Kiko como Isabel ejercieron malos tratos contra Isa.
La respuesta de Isabel Pantoja no se hizo esperar, aunque llegó por vías indirectas. Según reveló el periodista Kike Calleja en el programa ‘Fiesta’, la artista no solo se negó a ver la entrevista, sino que ha prohibido a su entorno más cercano —incluido su hermano Agustín— que le mencionen siquiera el nombre de Kiko.
“No quiere saber nada de lo que ha dicho su hijo”, aseguró Calleja. La frase que resume su postura es tan contundente como dolorosa: “Ojalá que ninguno de sus tres hijos le haga lo que él le ha hecho a ella”.
La familia Pantoja vuelve así al centro del huracán mediático, con heridas abiertas, reproches cruzados y una madre que, lejos de buscar reconciliación, parece haber cerrado definitivamente la puerta a su primogénito.