
La excolaboradora de televisión Irene Rosales ha vuelto a acaparar titulares tras publicar una emotiva felicitación a su actual pareja, Guillermo, con motivo de su cumpleaños. “Qué bonito es tenerte”, escribió la sevillana en una historia de Instagram, acompañada de imágenes que muestran la complicidad y estabilidad que vive junto al empresario. La celebración incluyó una noche entre amigos y una mesa repleta de dulces, reflejo de una relación que ya no se esconde.

Pero mientras Irene se muestra enamorada y segura, su exmarido, Kiko Rivera, ha ofrecido una lectura más ambigua sobre el inicio de esta nueva etapa. En una reciente entrevista en ¡De Viernes!, el DJ reconoció que las primeras imágenes de la pareja le incomodaron, aunque hoy afirma sentirse tranquilo al ver feliz a la madre de sus hijas. Sin embargo, dejó entrever dudas sobre el origen del romance: “El primer paso lo di yo y ella luego da quince. En apenas unos meses ya está con otra persona feliz, y eso te hace pensar que venía de antes”.
Estas declaraciones han reavivado el interés mediático por la cronología de la ruptura y el nuevo vínculo sentimental de Irene, quien hace apenas unas semanas confesó estar “enamorada” de Guillermo, empresario sevillano que conoció hace cinco años cuando realizó trabajos en su vivienda. Lo que comenzó como una relación profesional evolucionó en amistad y, finalmente, en una historia de amor que hoy se exhibe con naturalidad.
Mientras Irene y Guillermo consolidan su relación en un entorno familiar y cercano, Kiko Rivera insiste en mantener una postura conciliadora, asegurando que no guarda rencor y que su única prioridad son sus hijas. Pero sus palabras, cargadas de matices, dejan abierta la puerta a nuevas interpretaciones sobre el verdadero inicio de esta historia.
