
El regreso de Kiko Rivera al plató de ¡De Viernes! tras su entrevista con Santi Acosta no solo sirvió para profundizar en sus declaraciones sobre Irene Rosales, sino que derivó en un enfrentamiento directo con Lydia Lozano que tensó la emisión y dejó a la audiencia en vilo.
La periodista, crítica con la manera en que el DJ habló de su exmujer, cuestionó la necesidad de frases como “me molestaba su presencia”.
Lozano consideró que esas palabras resultaban innecesarias y poco elegantes hacia la madre de sus hijas. Rivera, visiblemente incómodo, respondió con firmeza: “Con total tranquilidad y respeto a la señora Lydia Lozano, considero que la gente tiene muy claro qué hacer con mi vida, pero no tan claro qué hacer con la suya”.
El choque alcanzó su punto más álgido cuando Lozano, tras pedir disculpas, recibió un inesperado rechazo:
“No te perdono”, sentenció Rivera, dejando claro que no tenía intención de suavizar la tensión. La colaboradora, sorprendida, replicó: “Me da igual que no me perdones”, en un intercambio que evidenció la distancia entre ambos.
Rivera defendió que sus palabras hacia Irene Rosales fueron respetuosas y que solo le interesa la opinión de ella, no la de terceros. Sin embargo, admitió que la convivencia tras la ruptura fue complicada y que fingieron estabilidad para proteger a sus hijas.
Lozano, por su parte, insistió en que su comentario respondía a lo que se había expuesto públicamente y no a un ataque personal.
El momento, marcado por reproches y negativas, se convirtió en uno de los más tensos de la noche y dejó claro que la relación entre Kiko Rivera y Lydia Lozano atraviesa un punto de fricción que difícilmente se resolverá pronto.