
El regreso televisivo de Kiko Rivera en ¡De viernes! abrió una herida que parecía cerrada. El DJ pidió disculpas públicas a su hermana Isa Pantoja tras confirmar el estremecedor episodio de la manguera en Cantora. Sin embargo, el relato aún guardaba piezas ocultas. Este fin de semana, en Fiesta, Aguasantas —exnovia de Manuel Cortés, primo de Isa y Kiko— confesó su papel indirecto en aquella noche y reconoció sentirse culpable: “La conversación que tuve con ella fue el detonante”.
La joven relató que todo comenzó en casa de Kiko, cuando Isa le confió que había vuelto a ver al chico que estaba conociendo. Esa confidencia, escuchada por el servicio, acabó llegando a oídos de Rivera. “Me convencieron para contárselo. Lo único que dije fue que se habían visto. Kiko se levantó furioso y se marchó con su primo a Cantora. Horas después regresaron descompuestos”, explicó Aguasantas, que asegura no haber imaginado las consecuencias de aquel comentario.
Años más tarde, la exnovia de Manuel Cortés pidió perdón directamente a Isa Pantoja en un plató: “Coincidimos y le dije que Manuel debió defenderla y no lo hizo. Ella me dio la razón. Al salir, le pedí perdón por la parte que me tocaba”.
Las palabras de Aguasantas no convencieron a varios colaboradores, que la acusaron de complicidad por guardar silencio. Ella respondió con firmeza: “Con la edad uno se da cuenta. Hoy en día jamás habría contado nada. Me hubiese puesto en el lado de Isa y Kiko no se hubiese acercado a ella”.
El testimonio añade un nuevo capítulo a la historia más oscura de Cantora, donde las disculpas llegan tarde y las culpas siguen pesando.