
La influencer y exconcursante de Supervivientes, Anabel Pantoja, ha encendido todas las alarmas tras romper a llorar durante una cita médica en la que descubrió la gravedad de su nueva lesión. El episodio, difundido en vídeo por la propia protagonista, muestra a la sobrina de Isabel Pantoja completamente destrozada al conocer que sufre una distensión en la musculatura intercostal, consecuencia de un esfuerzo al cargar en brazos a su hija Alma, de un año.
El diagnóstico llega en el peor momento: a escasos días de la final de Bailando con las estrellas, el programa que le devolvió la ilusión y que ahora podría verla competir en condiciones físicas muy limitadas. “Sabía que algo no iba bien”, confesó entre sollozos, mientras el fisioterapeuta le explicaba que, aunque no hay rotura ni fisura ósea, el dolor puede dificultar incluso la respiración.
La situación se suma a la lesión de rodilla que arrastra desde hace semanas y que ya había puesto en duda su rendimiento en el concurso. A sus 39 años, la propia Anabel reconocía recientemente que no cuenta con la preparación física de sus compañeros más jóvenes, lo que agrava la incertidumbre sobre su futuro inmediato en televisión.
El episodio ha desatado debate en redes y medios: ¿es la lesión un golpe de mala suerte que amenaza su carrera televisiva o un recurso dramático que refuerza su narrativa pública justo antes de la gran final? Lo cierto es que, entre lágrimas y diagnósticos, Anabel Pantoja vuelve a situarse en el centro de la polémica mediática.
