
La vigésima edición de Gran Hermano atraviesa un momento delicado en audiencias y Telecinco ha decidido mover ficha con un golpe de efecto. Este domingo, durante el debate conducido por Ion Aramendi, la casa recibió la inesperada visita de Anabel Pantoja, apenas unas horas después de proclamarse subcampeona de Bailando con las estrellas.
La sobrina de Isabel Pantoja sorprendió a los concursantes con su entrada triunfal y un mensaje directo: “Qué sensación estar aquí, increíble. Unos recuerdos que me vienen…”. Aramendi aprovechó para darles información del exterior, revelando que Jorge González había ganado el talent de baile, lo que provocó aplausos y entusiasmo entre los habitantes de Guadalix.
Pero la sorpresa no terminó ahí. Anabel fue presentada como madrina de la prueba semanal, encargada de supervisar la coreografía que los concursantes deberán ejecutar. En medio del salón, ofreció una demostración de baile y recordó la importancia del público: “Yo quedé segunda gracias al voto del público, os digo que es muy importante el público, os estamos viendo y el público es soberano y el que manda”.
La entrada de Anabel se completó con la aparición de Edi Insua y Violeta Crespo, exconcursantes de Gran Hermano 19, que se sumaron para mostrar parte de la coreografía y animar a los actuales participantes. “Si hay mala energía en la casa con la prueba va a cambiar, el año pasado nos pasó a nosotros”, aseguró Edi, mientras Violeta confesaba que volver al plató de Guadalix era como revivir emociones pasadas.
El momento culminó con todos los concursantes bailando en el salón, bajo la mirada de Aramendi, que cerró con un optimista “No va nada mal”.