
Mediaset ha tomado una decisión sin precedentes en su historia: cancelar de manera definitiva Gran Hermano 20 antes de Navidad. El reality, que debía enlazar con Supervivientes 2026, se ha convertido en un fiasco absoluto de audiencias, con cuotas de pantalla que han caído a mínimos históricos (7,9% y 8,9% en sus últimas emisiones), lo que ha obligado a la dirección de Telecinco a tirar la toalla.
La exclusiva, adelantada por la cuenta Poco Pasa TV, confirma que el grupo audiovisual liderado por Alessandro Salem no puede sostener más la debacle de un formato que durante 25 años fue buque insignia de la cadena. La cancelación repentina refleja el drama que atraviesa Telecinco en su batalla por recuperar el liderazgo televisivo.
La cadena y la productora Zeppelin TV trabajan contrarreloj en un recambio urgente para evitar un vacío en la programación de inicio de año. La opción que se baraja es un “reencuentro con los VIPS”: la reapertura de la casa de Tres Cantos tras las fiestas navideñas con un formato protagonizado por rostros famosos.
No se ha concretado si se tratará de un GH VIP, un GH DÚO o un reality con otra marca, aunque la categoría de “celebridad” en las últimas ediciones estuvo muy cuestionada.
Lo relevante, por ahora, es la cancelación prematura de Gran Hermano 20. Una decisión inédita que marca un antes y un después en la historia de Telecinco y que confirma la crisis de audiencias más grave que ha vivido el grupo en décadas.