
La gala del jueves de Gran Hermano 20 ha dejado una de las imágenes más impactantes de la edición: el camión de la mudanza, símbolo de expulsión, se llevó por sorpresa a dos concursantes en una misma noche. Lo que comenzó como una velada de tensión acabó convertido en el llamado Black Thursday, el día del 2×1.
La primera víctima fue Mamadou, señalado por la audiencia como “el mueble de la casa”.
Su salida provocó lágrimas en Aroa y un enfrentamiento verbal con Patricia, a quien dedicó un último reproche: “Das vergüenza”. Entre bromas y nervios, el concursante acabó subiendo al camión, protagonizando su despedida con humor negro: “Un cinturón, ¿no?”.
Pero la sorpresa no terminó ahí. El Súper anunció que el camión tenía “hambre de más” y que la segunda expulsión se decidiría con el temido posicionamiento letal.
Paula y Joon quedaron en la cuerda floja, y fueron los propios compañeros quienes, con sus votos, sentenciaron a Paula.
“Tus compañeros te han expulsado”, anunció Jorge Javier, mientras la concursante se despedía con un mensaje de fe y resiliencia: “Siempre me dejo llevar por la voluntad del Señor, seguro que tiene otro plan mejor”.
La marcha de Paula dejó una emotiva escena con Aquilino, quien no dudó en confesar: “Es la persona más especial que he conocido en mucho tiempo. Te quiero, tía”. Entre lágrimas, ambos reivindicaron el valor del “amor de amistad” como uno de los vínculos más fuertes que se pueden forjar en la casa.
El doble golpe de expulsiones ha vaciado la casa y ha encendido las alarmas entre los concursantes, que ahora saben que el camión de la mudanza puede aparecer en cualquier momento para llevarse a quien la audiencia considere “el paquete de la casa”.