
Irene Rosales ha vuelto al centro del debate público tras publicar una serie de fotografías junto a su hija en común con Kiko Rivera, que hoy cumple 10 años. Lo que pretendía ser un homenaje tierno y familiar terminó convirtiéndose en un foco de críticas, advertencias y reproches por parte de numerosos usuarios en redes sociales.
La modelo de Ginés, de 34 años, compartió varias imágenes en las que aparece abrazando, posando y besando en los labios a la pequeña.
Un gesto que, aunque para algunos resultó enternecedor, para otros cruzó una línea que consideran problemática. Las instantáneas incluyen selfies, momentos veraniegos y escenas cotidianas que, lejos de generar unanimidad, han dividido a su audiencia.
En el texto que acompaña la publicación, la exconcursante de GH DÚO dedicó unas emotivas palabras a su hija, celebrando una década desde su nacimiento y recordando cómo aquel día cambió su vida para siempre. Sin embargo, el mensaje quedó eclipsado por la polémica.
Los comentarios críticos no tardaron en aparecer. Varios usuarios le advirtieron sobre los supuestos riesgos de besar a un menor en la boca, apelando a razones de higiene y límites afectivos. Otros fueron más tajantes, calificando el gesto como innecesario o inapropiado. La discusión se intensificó cuando algunos seguidores le pidieron que eliminara una fotografía en la que la niña aparece sin bañador, recordándole que ella misma suele proteger su identidad pixelando su rostro.
Pese al aluvión de mensajes, Irene Rosales no ha borrado ninguna imagen ni ha respondido a las críticas. Todo indica que ha optado por centrarse en los comentarios de apoyo y en quienes interpretan las fotografías como una muestra natural de cariño entre madre e hija.
