
La recta final del año se ha torcido para Anabel Pantoja. La influencer, visiblemente afectada, ha confesado a sus seguidores que atraviesa horas de angustia por la salud de su hija Alma, de apenas un año. La pequeña ha presentado picos de fiebre de 38 grados, una situación que obligó a la exconcursante de Supervivientes a acudir de inmediato al médico.
Con la voz temblorosa, Anabel relató cómo ha vivido este inicio de semana marcado por la preocupación.
“Pues así hemos empezado la semana… y vamos a terminar el año rematando”, lamentó, dejando claro que el susto ha sido considerable. Horas antes, ya había compartido una imagen en la que se la veía con los ojos vidriosos mientras mostraba la temperatura de su hija.
La creadora de contenido explicó que, pese a que Alma parecía estar algo mejor durante el día, la fiebre no remitía, lo que la llevó a tomar la decisión de acudir a la consulta pediátrica. “Me he ido a la consulta médica, iba yo toda preocupada…”, confesó ante sus más de dos millones de seguidores, que han seguido el proceso con atención y mensajes de apoyo.
En medio de ese momento de tensión, Anabel vivió un gesto inesperado que la descolocó emocionalmente. Mientras caminaba hacia el centro médico, una joven se acercó para entregarle una pequeña caja con dulces de su negocio, asegurando que no buscaba publicidad, solo animarla. “Me he emocionado. No me he puesto a llorar porque iba preocupada camino de lo otro… pero muchas gracias. Porque estos detalles…”, contó casi al borde del llanto.
Aunque Anabel no ha revelado el diagnóstico ni la evolución exacta de la pequeña, sí mostró que ya se encontraban en casa, lo que ha tranquilizado a parte de su comunidad. Por ahora, la influencer prefiere mantener la discreción y centrarse en el bienestar de Alma, mientras sus seguidores esperan nuevas actualizaciones sobre la salud de la niña.