
Anabel Pantoja ha vuelto a abrir una ventana a su intimidad y lo ha hecho con un mensaje tan directo como incómodo: está sola. La influencer, instalada en Canarias y volcada en el cuidado de su hija Alma, ha compartido en Instagram una serie de stories en los que reconoce sentirse desbordada tras llevar a la pequeña al médico por un episodio de fiebre que la ha tenido en vilo durante horas.
Una visita al médico que destapa algo más que preocupación
La sevillana, finalista de Bailando con las estrellas y exconcursante de Supervivientes, confesó estar al borde de las lágrimas tras acudir a urgencias con su hija de un año, que presentaba picos de 38 grados. Aunque no reveló el diagnóstico, sí dejó claro que la situación la ha llevado a un punto emocional delicado.
Desde el sofá, con Alma en brazos y pidiendo “muchos mimitos”, Anabel decidió verbalizar lo que llevaba tiempo arrastrando: la sensación de estar enfrentándose a la maternidad prácticamente en solitario.
La distancia con David y la ausencia de su madre, claves en su desahogo
“Ahora mismo estoy sola”, afirmó sin rodeos. Un mensaje que llega en un momento en el que su pareja, David Rodríguez, se encuentra en Córdoba, y su madre, Merchi, está lejos de Canarias. La propia Anabel ya había aclarado recientemente que no son “una pareja LAT por elección”, pero la distancia pesa, y mucho, cuando la salud de un hijo se tambalea.
En su desahogo, lanzó un mensaje de admiración a las madres que crían sin apoyo: “Me parecéis unas heroínas. Yo me pongo a pensar en la que tiene dos hijos, tres o cuatro… y digo ¿qué?”.
Una madrugada en vela que confirma su estado emocional
Horas después de su reflexión, Anabel volvió a aparecer en redes. Esta vez, a las 03:13 de la madrugada. Un gesto que evidencia que no ha podido dormir y que continúa en alerta por el estado de Alma.
La influencer no ha ocultado su vulnerabilidad, mostrando una realidad que muchas madres reconocen: la maternidad sin red de apoyo es dura, agotadora y, en ocasiones, profundamente solitaria.
