
La reaparición pública de Anabel Pantoja junto a David Rodríguez en redes sociales ha encendido aún más el debate sobre las tensiones familiares que rodean a la sobrina de Isabel Pantoja. Tras semanas de rumores sobre un supuesto ultimátum del fisioterapeuta a Merchi Bernal —madre de Anabel—, la influencer ha decidido mostrar cercanía con su pareja en un gesto que muchos interpretan como un desafío a las especulaciones.

Después de regresar a Gran Canaria y pasar unos días en Aguineguín junto a su hija Alma, que se encontraba convaleciente de un virus, Anabel viajó a Sevilla para instalarse en su barrio de Triana. Allí compartió planes con amigos, cenas improvisadas y hasta la compra de décimos para el Sorteo Extraordinario de Navidad. Sin embargo, lo que más llamó la atención fue su reencuentro con David Rodríguez, ausente hasta entonces en sus publicaciones.
Durante la retransmisión del sorteo, Anabel se grabó en casa y mencionó a David, quien le había llevado churros y chocolate. Aunque no apareció en cámara, su voz se escuchó en varias ocasiones, mientras ella lo llamaba cariñosamente “gordi”. La emoción de la colaboradora fue evidente al llorar con la reacción de los niños de San Ildefonso al cantar los premios, un momento que reforzó la imagen de complicidad con su pareja.

La postura de Anabel frente al conflicto entre David y Merchi parece ser la de minimizarlo, asegurando que son situaciones comunes en cualquier familia. No obstante, el hecho de que en sus publicaciones no haya referencias a su madre, pese a encontrarse en Sevilla, mantiene viva la incógnita sobre el verdadero alcance de las tensiones.
En plena recta final del año, la influencer se muestra feliz por la salud de los suyos tras los problemas médicos de su hija a comienzos de 2025. Pero su decisión de visibilizar a David en redes, justo cuando los rumores sobre su relación con Merchi arrecian, convierte cada gesto en un mensaje que trasciende lo personal y se instala en el terreno de lo mediático.
