
Telecinco confiaba en GH DÚO 4 para revertir su delicada situación de audiencias, pero el estreno del reality ha supuesto un jarro de agua fría para Mediaset. La gala inaugural, emitida este jueves, ha firmado el peor arranque de toda la historia de la marca Gran Hermano, incluso por debajo del criticado debut de GH 20.
El programa lideró su franja en una noche de baja competencia, pero con cifras insuficientes: apenas un 13,7% de cuota y 821.000 espectadores en su tramo principal, pese a alargarse hasta las dos de la madrugada. El golpe más duro llegó en el access, donde el formato se desplomó hasta un 7,7% de share y menos de un millón de seguidores, frente al sólido 16% y casi dos millones que cosechó El Hormiguero.
Los datos son alarmantes: GH DÚO 4 empeora en más de dos puntos las cifras de GH 20 y pierde alrededor de 150.000 espectadores respecto al estreno de la tercera edición del propio GH DÚO. La tendencia recuerda peligrosamente al hundimiento que llevó a la cancelación prematura de GH 20, lo que pone en cuarentena el futuro inmediato del concurso.
El casting de celebridades no ha sido suficiente para enganchar a la audiencia, que ha dado un nuevo toque de atención a la marca. La cuarta temporada se percibe como improvisada y destinada a “rellenar huecos” hasta la llegada de Supervivientes. El reto para Telecinco es mayúsculo: evitar que el reality siga la misma senda descendente y confirmar si aún queda margen para salvar a un formato que parece cada vez más desconectado de su público.