
El estreno de ‘GH DÚO: Cuentas pendientes’ dejó una de las escenas más intensas y polémicas de la gala. Cristina Piaget, modelo y debutante en el formato, se mostró indispuesta y no pudo realizar una de las pruebas, lo que generó tensión en directo y abrió un nuevo frente dentro de la casa. Su compañero, Carlos Lozano, no dudó en defenderla en el confesionario, donde terminó rompiendo a llorar.
El expresentador de Telecinco justificó la situación apelando a la inexperiencia de Piaget en realities y criticó duramente la actitud del resto de concursantes. “Aunque no la conociera… en la vida hay que ayudar y hay que estar. No hay que ir al egoísmo. Esto es Gran Hermano”, afirmó antes de lanzar un mensaje que resonó en el plató: “No tienen corazón”.
Visiblemente afectado, Lozano denunció lo que consideraba una injusticia contra su compañera: “Es muy injusto lo que están haciendo. Es triste… no puedo con las injusticias ni con los rollos. Si no tienen corazón, fuera”. Además, señaló directamente a Sonia como “falsa” y acusó a la mayoría de sus compañeros de “poca sensibilidad”, salvando únicamente a John, a quien reconoció como “nuevo y correcto”.
La reacción de Lozano emocionó a Mónica Hoyos, colaboradora en el plató y madre de su hija, quien confesó: “Nunca le había visto tan emocionado. Me sorprende, gratamente. Dentro las cosas se magnifican, y él hace mucho tiempo que no está en un sitio tan encerrado con tanta gente”. No obstante, Hoyos también deslizó un comentario crítico hacia Piaget: “No hay quien le aguante”.
Más tarde, la propia Cristina Piaget explicó el motivo de su indisposición: la aparición de un herpes en el cuello, que la preocupó tras la tensión generada por su infracción en la casa. Ante ello, decidió priorizar su salud sobre la prueba de la gala.
El episodio ha abierto un debate entre los seguidores del programa: ¿gesto sincero de solidaridad por parte de Lozano o estrategia emocional para reforzar su papel en el reality? Lo cierto es que sus lágrimas y acusaciones han convertido una simple prueba en el primer gran escándalo de la edición.