
La convivencia en la casa de Guadalix de la Sierra ha saltado por los aires. Belén Rodríguez, una de las piezas clave de esta edición de ‘GH DÚO’, ha lanzado un órdago sin precedentes a la dirección del programa y a los espectadores: o se marcha John Guts o ella cruza la puerta de salida de forma voluntaria. La colaboradora, visiblemente desquiciada por la presencia del mexicano, asegura haber sellado un pacto de abandono conjunto con su compañera de trío, Carmen Borrego.
El pacto de «todo o nada» con Carmen Borrego
La tensión ha alcanzado un punto de no retorno. Belén Ro ha confesado a sus compañeros que su paciencia se ha agotado y que no está dispuesta a sacrificar su salud mental por seguir en el concurso. «El acuerdo al que hemos llegado Carmen y yo es que si no le echan a él, yo abandono», ha sentenciado con rotundidad, dejando claro que su permanencia en el reality está condicionada estrictamente a la eliminación de su enemigo público número uno.
Según la periodista, la convivencia con Guts se ha vuelto insoportable hasta el punto de afectar a su estado físico. «Me ataca el estómago, saca lo peor de mí», gritaba Belén en un arranque de furia, quejándose de que no puede ni siquiera salir al salón sin sentirse hostigada por la presencia del concursante.
Para Belén, la situación es una cuestión de supervivencia mediática: necesita que él se vaya para poder «ser ella misma» y recuperar la libertad de movimiento dentro de la casa.
Una nominación a vida o muerte
Belén Ro tiene claro que el próximo duelo en la sala de expulsión será definitivo. Ella misma sitúa el foco de las nominaciones en un cara a cara entre ella y John Guts, con Carmen Borrego como tercera en discordia. La colaboradora desprecia la posibilidad de que otros nominados, como Carlos Lozano, corran peligro, centrando toda su energía en una guerra personal que podría dejar al programa sin sus dos grandes estrellas de un solo golpe.
Esta amenaza de abandono ha sido interpretada por muchos seguidores del formato como un intento de chantaje a la audiencia para asegurar la permanencia de su grupo y forzar la salida del mexicano. Sin embargo, el nivel de crispación que muestra Belén Ro sugiere que, si el público decide salvar a John Guts, la casa de Tres Cantos podría vivir uno de los abandonos dobles más polémicos y costosos en la historia de Telecinco.