
La imagen de felicidad que Kiko Rivera proyecta desde su viaje romántico con Lola García se ha resquebrajado de forma violenta. Mientras el DJ presume de su nueva vida tras romper con Irene Rosales, en España ha estallado una bomba informativa que sitúa a su novia como protagonista de un escándalo financiero. Según las revelaciones de Miguel Frigenti en el programa ‘El tiempo justo’, la bailarina que acompañaba a figuras como Anabel Pantoja u Omar Montes arrastra una deuda impagada de 32.000 euros y un historial de huidas judiciales que han dejado a varias familias en la ruina.
Un desahucio con fuga incluida: El rastro de los 32.000 euros
La investigación liderada por Frigenti y el reportero Enrique Ulzurrun arroja luz sobre una etapa oscura de la joven toledana. En 2021, tras años de impagos sistemáticos del alquiler de su escuela de baile, la justicia ordenó el desahucio del local. Lo que indigna a los afectados no es solo la pérdida económica, sino la forma de proceder de Lola: «Se encuentran con que ha desaparecido», afirma el periodista, denunciando que la novia de Kiko Rivera ignoró los acuerdos amistosos para recuperar el dinero, obligando a una intervención judicial traumática para los propietarios.
La deuda, que persiste desde hace seis años, no sería el único problema que acecha a la bailarina. El programa ha destapado que un grupo de madres de las alumnas de su antigua academia están dispuestas a romper su silencio para denunciar supuestas «malas prácticas» y comportamientos cuestionables durante su gestión, lo que dibuja un perfil de Lola García muy alejado del que muestra en sus redes sociales.
Silencio en el paraíso mientras crecen los afectados
Aislada de la tormenta en una escapada con el hijo de Isabel Pantoja, Lola García aún no ha respondido a estas graves acusaciones. Sin embargo, el testimonio de los afectados es demoledor y la cifra de 32.000 euros pesa como una losa sobre una relación que muchos ya miran con desconfianza. ¿Es Kiko Rivera conocedor de que su actual pareja es una fugitiva de sus responsabilidades económicas o está siendo la última víctima de un elaborado engaño?
Con la reputación de los Pantoja siempre en el filo de la navaja, este nuevo escándalo por morosidad amenaza con convertir el nuevo romance de Kiko en un auténtico calvario judicial en cuanto aterrice en España.