
La guerra civil en el plató de Fiesta ha estallado de forma irreversible. Raquel Bollo ha decidido dar un paso al frente y, lejos de buscar la paz, ha lanzado un ataque demoledor contra Gloria Camila Ortega tras descubrirse el viaje secreto de esta última a Venecia con su exnovio, Álvaro García. La colaboradora no ha tenido piedad y ha justificado el despecho de su hijo, Manuel Cortés, con una frase que ya resuena como una condena: «Tenemos que recoger lo que sembramos».
La traición de Venecia: Manuel Cortés, «flipado» y humillado
La polémica surgió cuando Manuel Cortés, a quien se vinculaba sentimentalmente con la hija de Ortega Cano, reaccionó a las fotos del viaje romántico de Gloria con otra «storie» cargada de veneno sobre la ciudad italiana. Aunque Manuel ha confesado estar «sorprendido y flipado» por la jugada de la que consideraba su amiga especial, ha sido su madre quien ha ejecutado la defensa pública más feroz.
«Algo a él le ha tenido que molestar. Él, un día antes, no sabía que Gloria se iba a Venecia«, soltó Raquel Bollo, dejando a Gloria Camila en evidencia ante toda la audiencia por su falta de honestidad con el cantante.
El dardo de Raquel Bollo: «Si causas dolor, te arriesgas»
Gloria Camila, intentando mantener una postura hermética que terminó desquiciando a la dirección del programa, calificó de «innecesaria» la reacción de Manuel. Sin embargo, Raquel Bollo no se achantó: «Si tú siembras una molestia en otra persona, esa persona tiene derecho a expresarla. Si causamos dolor, nos arriesgamos a esto«.
Con estas palabras, la Bollo acusa directamente a la tía de Rocío Flores de haber jugado a dos bandas y de ser la única responsable del «ataque» en redes sociales que ahora tanto le molesta.
Emma García explota contra las colaboradoras
La tensión alcanzó tal nivel que la propia Emma García tuvo que dar un golpe de autoridad ante el silencio selectivo de ambas. Visiblemente harta de la actitud de Gloria Camila, la presentadora estalló en directo: «Yo no tengo por qué aguantar esas caras».
García recriminó a las colaboradoras que pretendan cobrar por estar en un programa de crónica social mientras se niegan a dar explicaciones sobre sus escándalos: «Si no queréis que se os pregunte, habladlo con dirección y yo no pregunto». El ultimátum de la presentadora deja claro que la silla de Gloria Camila peligra si sigue intentando ocultar una realidad que Raquel Bollo ya se ha encargado de airear: hay traición y hay dolor.